La creciente adopción del vehículo eléctrico en España ha transformado la forma en que los hogares gestionan la movilidad. Cada vez son más las viviendas unifamiliares y comunidades de propietarios que instalan puntos de recarga (wallbox) en garajes y plazas de aparcamiento. Sin embargo, esta innovación tecnológica introduce nuevos riesgos que el seguro de hogar tradicional no siempre cubre de forma automática. En este artículo analizamos en profundidad el seguro de hogar para viviendas con sistema de recarga de vehículo eléctrico: coberturas, riesgos y requisitos en 2026, con especial atención a la normativa vigente, los criterios periciales y las exclusiones más habituales. Si tienes un punto de recarga o estás pensando en instalar uno, esta guía te ayudará a entender qué esperar de tu póliza y cómo evitar sorpresas desagradables en caso de siniestro.

1. Introducción al siniestro y cobertura: el riesgo emergente de la recarga eléctrica

La instalación de un sistema de recarga para vehículo eléctrico en el hogar implica una serie de riesgos específicos que van más allá de los cubiertos por un seguro de hogar convencional. El asegurado medio en España percibe el punto de recarga como un electrodoméstico más, desconociendo que su instalación y uso conllevan riesgos eléctricos, de incendio y de responsabilidad civil frente a terceros. Según datos de UNESPA, en 2025 los siniestros relacionados con instalaciones eléctricas en viviendas representaron el 12% del total de partes de hogar, y se espera que esta cifra aumente un 3% anual debido a la electrificación de los garajes. El riesgo principal es el incendio originado por sobrecargas, cortocircuitos o fallos en el sistema de protección. Además, existe el riesgo de daños a la batería del vehículo por sobretensiones, así como la responsabilidad civil frente a daños a terceros (por ejemplo, si un incendio en el punto de recarga afecta a la vivienda colindante o a vehículos vecinos). La cobertura de estos riesgos no suele estar incluida en las pólizas estándar; requiere una extensión específica o una póliza especializada. En este contexto, el seguro de hogar para viviendas con sistema de recarga de vehículo eléctrico se ha convertido en un producto en evolución, con coberturas que las aseguradoras están adaptando a la normativa técnica y a la creciente siniestralidad.

Ilustración sobre Seguro de hogar para viviendas con sistema de recarga de vehículo eléctrico: coberturas, riesgos y requisitos en 2026

El asegurado medio suele contratar la póliza de hogar sin declarar la existencia del punto de recarga, lo que puede llevar a rechazos de cobertura en caso de siniestro. La Ley 50/1980 de Contrato de Seguro establece la obligación del tomador de declarar todas las circunstancias que influyan en la valoración del riesgo (Artículo 10). Por tanto, ocultar la instalación de un wallbox puede considerarse una reticencia o inexactitud que faculta a la aseguradora a rescindir el contrato o reducir la indemnización. En 2026, muchas aseguradoras ya incluyen en sus cuestionarios de contratación preguntas específicas sobre puntos de recarga, y ofrecen coberturas opcionales para estos sistemas. La percepción del riesgo ha cambiado: ya no se trata solo de un enchufe más, sino de una instalación con una potencia significativa (habitualmente entre 3,7 kW y 22 kW) que requiere protecciones diferenciales y magnetotérmicas específicas, y que debe ser revisada periódicamente.

2. Marco legal y reglamento de seguros aplicable

El contrato de seguro de hogar se rige por la Ley 50/1980, de 8 de octubre, de Contrato de Seguro (LCS). En el ámbito de los siniestros relacionados con puntos de recarga de vehículo eléctrico, resultan de especial aplicación varios artículos. El Artículo 18 de la LCS establece que el asegurador está obligado a satisfacer la indemnización al término de las investigaciones y peritaciones necesarias para comprobar la existencia del siniestro y, en su caso, el importe de los daños. Este plazo no podrá exceder de cuarenta días desde la recepción de la declaración del siniestro. En la práctica, cuando se produce un incendio en un punto de recarga, la aseguradora suele designar un perito para evaluar las causas y cuantificar los daños. Si el perito determina que el siniestro está cubierto, la indemnización debe abonarse en un plazo máximo de 40 días, aunque en siniestros complejos (con daños a terceros o investigación de causas) este plazo puede extenderse si existe causa justificada.

El Artículo 38 de la LCS regula el nombramiento de peritos en caso de discrepancia entre las partes. Si el asegurado no está de acuerdo con la valoración de la aseguradora, puede solicitar un peritaje contradictorio. Cada parte nombra a un perito y, si no hay acuerdo, se designa a un tercero. Este artículo es fundamental en siniestros de recarga eléctrica, donde la causa del daño (fallo del wallbox, sobretensión de la red, instalación defectuosa) puede ser objeto de debate. Por ejemplo, si la aseguradora alega que el incendio se debió a un mantenimiento deficiente de la instalación, el asegurado puede rebatirlo con un peritaje independiente. El Artículo 20 de la LCS establece los intereses de demora por falta de pago de la indemnización en el plazo de 40 días, que en 2026 se sitúan en el interés legal del dinero incrementado en un 50%. Además, la Ley 38/1999 de Ordenación de la Edificación (LOE) y el Código Técnico de la Edificación (CTE) imponen requisitos técnicos para las instalaciones eléctricas en viviendas, incluyendo los puntos de recarga. El Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (REBT) y la Instrucción Técnica Complementaria (ITC) BT-52 regulan específicamente las instalaciones de recarga de vehículos eléctricos, exigiendo protecciones diferenciales de tipo A o B, y en algunos casos, sistemas de control de potencia. El incumplimiento de estas normas puede ser esgrimido por la aseguradora para denegar la cobertura por negligencia grave.

Alerta de Ley / AtenciónEl Artículo 10 de la LCS obliga al tomador a declarar todas las circunstancias que influyan en la valoración del riesgo. La omisión de la existencia de un punto de recarga de vehículo eléctrico puede ser considerada reticencia, lo que faculta a la aseguradora a rescindir el contrato en el plazo de un mes desde que tenga conocimiento, o a reducir la indemnización proporcionalmente al riesgo no declarado. En 2026, muchas aseguradoras ya preguntan explícitamente por esta instalación en el cuestionario previo.

3. Qué examina el perito: criterios técnicos de aceptación

Cuando se declara un siniestro relacionado con el sistema de recarga de vehículo eléctrico, el perito de seguros realiza una inspección minuciosa para determinar las causas y evaluar la procedencia de la cobertura. Los criterios técnicos que examina son múltiples y abarcan desde la instalación eléctrica hasta el estado de mantenimiento del wallbox. A continuación, detallamos los puntos clave que un perito verifica.

3.1. Verificación de la instalación eléctrica y protecciones

El perito comprueba si la instalación cumple con el REBT y la ITC BT-52. Esto incluye la existencia de un interruptor diferencial de tipo A o B (obligatorio para puntos de recarga), un magnetotérmico adecuado a la potencia, y una toma de tierra con resistencia inferior a 10 ohmios. Si la instalación carece de estas protecciones, el perito puede considerar que existe negligencia grave por parte del asegurado, lo que podría llevar a la denegación de la cobertura. También revisa si el wallbox está homologado y si su instalación fue realizada por un electricista autorizado, solicitando el boletín eléctrico (CIE) correspondiente. En muchos casos, la ausencia de boletín es un indicio de instalación irregular.

3.2. Análisis de las causas del siniestro

El perito debe determinar si el daño se originó por un fallo interno del wallbox, por una sobretensión de la red eléctrica, por un cortocircuito debido a humedad, o por un uso inadecuado (por ejemplo, conectar un vehículo con batería defectuosa). Para ello, examina los registros del sistema de recarga, si los tiene, y realiza pruebas de aislamiento y continuidad. En caso de incendio, la inspección de los restos puede revelar el punto de origen: si el fuego comenzó en el propio wallbox, en el cableado, o en el vehículo. La distinción es crucial, ya que la póliza de hogar puede cubrir el wallbox pero no el vehículo (que requiere un seguro de automóvil).

3.3. Evaluación del mantenimiento y estado de conservación

El perito revisa el historial de mantenimiento del punto de recarga. La ITC BT-52 recomienda una revisión anual por parte de un instalador autorizado. Si el asegurado no puede demostrar que ha realizado estas revisiones, la aseguradora puede alegar falta de mantenimiento y reducir o denegar la indemnización. También se examina el estado de los cables, conectores y carcasa del wallbox: la presencia de corrosión, humedad o desgaste excesivo puede indicar un mantenimiento deficiente.

3.4. Comprobación de la potencia contratada y sobrecargas

El perito verifica si la potencia contratada en la vivienda es suficiente para soportar la recarga del vehículo junto con el resto de consumos. Si se detecta que la instalación ha estado funcionando al límite o que se han producido sobrecargas repetidas, puede considerarse un uso negligente. Las aseguradoras suelen exigir que el punto de recarga tenga un sistema de control dinámico de potencia para evitar sobrecargas.

3.5. Entrevista al asegurado y recopilación de pruebas

El perito toma declaración al asegurado sobre las circunstancias del siniestro: cuándo se instaló el wallbox, quién lo instaló, si se habían observado anomalías previas, etc. También recopila facturas, certificados de instalación y partes de mantenimiento. Toda esta información se contrasta con los hallazgos técnicos para emitir un informe pericial que determinará la cobertura.

Consejo del Perito / RecomendaciónPara agilizar la peritación y evitar rechazos, conserve toda la documentación del punto de recarga: factura de instalación, boletín eléctrico (CIE), certificado del instalador y registros de mantenimiento. El perito valorará muy positivamente que el asegurado haya cumplido con las revisiones anuales recomendadas por el fabricante y la normativa.

4. Exclusiones comunes y glosario de letra pequeña

A pesar de que muchas aseguradoras ofrecen coberturas específicas para puntos de recarga, existen exclusiones que conviene conocer para evitar sorpresas. La más habitual es la falta de mantenimiento. Las pólizas suelen exigir que el asegurado realice un mantenimiento periódico de la instalación, y si no puede demostrarlo, la aseguradora puede denegar el siniestro. Otra exclusión frecuente es el desgaste natural: los cables y conectores se deterioran con el uso, y si el siniestro se debe a este desgaste, no estará cubierto. También se excluyen los daños causados por una instalación defectuosa realizada por un particular sin la cualificación necesaria. Además, muchas pólizas no cubren el robo del cable de recarga si se deja conectado en el exterior, ni los daños al vehículo durante la recarga (para eso está el seguro de automóvil). Es fundamental leer la letra pequeña y, en caso de duda, consultar con un corredor de seguros.

Alerta de Ley / AtenciónLa exclusión por falta de mantenimiento es una de las más invocadas por las aseguradoras. Si el punto de recarga no ha pasado las revisiones anuales establecidas por el fabricante o la normativa, la aseguradora puede considerar que existe negligencia grave y rechazar la indemnización. Asegúrese de guardar las facturas de mantenimiento.

Otra exclusión común es la sobretensión de la red eléctrica. Aunque algunas pólizas cubren daños por sobretensión, suelen exigir que se instale un protector de sobretensiones permanente. Si no se ha instalado, la aseguradora puede denegar la cobertura. También se excluyen los daños por vandalismo o actos malintencionados si no se ha contratado una cobertura específica. En cuanto al glosario, conviene familiarizarse con términos como 'wallbox' (punto de recarga), 'ITC BT-52' (instrucción técnica complementaria), 'CIE' (certificado de instalación eléctrica), 'regla proporcional' (reducción de la indemnización cuando la suma asegurada es inferior al valor real) y 'depreciación' (pérdida de valor de los bienes por uso o antigüedad).

5. Caso de estudio de siniestro real en España

A continuación, presentamos un caso práctico basado en un expediente real tramitado en 2025, que ilustra las complejidades de este tipo de siniestros.

1Datos del expediente

Expediente Nº SH-2025/4921. Aseguradora: Mapfre. Fecha del siniestro: 12 de marzo de 2025. Lugar: Chalet unifamiliar en Las Rozas (Madrid).

2Descripción del siniestro

Incendio originado en el wallbox instalado en el garaje. El fuego se propagó a la pared y afectó a un vehículo eléctrico estacionado. El asegurado declaró el siniestro el mismo día.

El perito de Mapfre acudió al día siguiente. Tras la inspección, determinó que el incendio se había originado por un fallo en el sistema de protección del wallbox, que no contaba con diferencial de tipo B, obligatorio según la ITC BT-52. Además, el instalador no había emitido el boletín eléctrico (CIE). La aseguradora consideró que existía negligencia grave por parte del asegurado al no verificar que la instalación cumpliera la normativa. Sin embargo, el asegurado aportó la factura de instalación realizada por una empresa supuestamente autorizada, lo que demostraba que había actuado de buena fe. Finalmente, tras un peritaje contradictorio (Artículo 38 LCS), se acordó una indemnización del 70% de los daños, aplicando la regla proporcional por infraaseguramiento (la suma asegurada para el garaje era inferior al valor real). Los daños se desglosaron así: daños al wallbox y cableado: 1.200 €; daños a la pared y estructura: 3.500 €; daños al vehículo eléctrico: 8.000 € (cubiertos por el seguro de automóvil, no por el de hogar). La indemnización final de Mapfre fue de 3.290 € (70% de 4.700 €). El asegurado recurrió y, tras negociación, aceptó el pago. Este caso ilustra la importancia de cumplir la normativa y de declarar correctamente el valor de los bienes.

6. Preguntas frecuentes sobre esta cobertura

¿Está cubierto el punto de recarga en mi seguro de hogar estándar?
No necesariamente. La mayoría de las pólizas de hogar estándar no incluyen cobertura para puntos de recarga de vehículo eléctrico, ya que se consideran instalaciones especiales. Para estar cubierto, es necesario contratar una extensión específica o una póliza que contemple este riesgo. Algunas aseguradoras ofrecen coberturas opcionales para wallbox, que suelen incluir daños eléctricos, incendio y responsabilidad civil. Si no se declara la existencia del punto de recarga, la aseguradora podría rechazar el siniestro por reticencia. Por tanto, revise su póliza y, si es necesario, amplíe la cobertura.
¿Qué requisitos técnicos debe cumplir la instalación para que el seguro cubra un siniestro?
La instalación debe cumplir con el REBT y la ITC BT-52, lo que implica: disponer de un diferencial de tipo A o B, magnetotérmico adecuado, toma de tierra con resistencia inferior a 10 ohmios, y estar realizada por un instalador autorizado que emita el boletín eléctrico (CIE). Además, se recomienda un mantenimiento anual. Si la instalación no cumple estos requisitos, la aseguradora puede alegar negligencia grave y denegar la cobertura. Es fundamental conservar toda la documentación y acreditar que la instalación es conforme a normativa.
¿Cubre el seguro de hogar los daños al vehículo eléctrico durante la recarga?
No, el seguro de hogar no cubre los daños al vehículo eléctrico, ya que este se considera un bien independiente y debe estar asegurado por una póliza de automóvil. Si durante la recarga se produce una sobretensión que daña la batería del vehículo, el propietario deberá reclamar a su seguro de automóvil, que puede incluir cobertura de daños eléctricos. Algunas pólizas de hogar cubren el wallbox, pero no el vehículo. Es importante revisar ambas pólizas para evitar vacíos de cobertura.
¿Qué ocurre si el incendio del punto de recarga afecta a la vivienda de un vecino?
En este caso, entra en juego la cobertura de responsabilidad civil del seguro de hogar. Si el siniestro se origina en su punto de recarga y causa daños a la vivienda o bienes de un tercero, la aseguradora cubrirá esos daños hasta el límite establecido en la póliza (habitualmente entre 300.000 y 600.000 euros). Es fundamental que la póliza incluya responsabilidad civil de explotación o de instalaciones eléctricas. Si no se ha contratado esta cobertura, el asegurado deberá hacer frente a los daños con su patrimonio. Por ello, se recomienda ampliar la responsabilidad civil y declarar el punto de recarga.

7. Recomendación final y consejos del perito

Consejo del Perito / RecomendaciónPara evitar rechazos de cobertura en el futuro, siga estas recomendaciones: 1) Declare siempre la existencia del punto de recarga a su aseguradora y asegúrese de que la póliza incluye cobertura específica. 2) Contrate la instalación con un electricista autorizado y conserve el boletín eléctrico (CIE) y la factura. 3) Realice un mantenimiento anual del wallbox y guarde los justificantes. 4) Instale un protector de sobretensiones permanente para evitar daños por sobretensión de la red. 5) Revise periódicamente el estado de los cables y conectores, y sustituya los que presenten desgaste. 6) Asegúrese de que la potencia contratada es suficiente y que el sistema de recarga cuenta con control dinámico de potencia. 7) Si vive en una comunidad de propietarios, informe a la junta y verifique que la instalación cumple la normativa comunitaria. 8) Ante cualquier siniestro, documente con fotos y vídeos, y notifique a la aseguradora de inmediato. Siguiendo estos consejos, minimizará los riesgos y garantizará que su seguro de hogar responda adecuadamente.

En definitiva, el seguro de hogar para viviendas con sistema de recarga de vehículo eléctrico es un producto en evolución que requiere una atención especial. La normativa técnica y legal, junto con los criterios periciales, determinan en gran medida la cobertura. No escatime en asesoramiento profesional y asegúrese de que su póliza se adapta a esta nueva realidad. La seguridad de su hogar y de su vehículo eléctrico depende de ello.